2022 Febrero, Las Veladas de San Agustín

He leído LAS VELADAS de San Agustín. Un texto que algunos dudan que sea de él pero que a mí, tras leerlo y disfrutarlo, no me cabe la menor duda de su autoría.
Se dice que San Agustín comenzó su conversión tras la lectura del HORTENSIUS de Cicerón. Y se dice que Cicerón se inspiró en el PROTRÉPTICO de Aristóteles. El mismo Protréptico que parece también inspiró a Marco Aurelio en sus MEDITACIONES. Y se dice que gran parte de este espíritu se refleja en las CONFESIONES de San Agustín.
Pero, antes que las Confesiones, San Agustín había escrito una joya que son las VELADAS. Lo escribió en su juventud y es un texto de una belleza tal que se te clava directamente en el corazón. Claro que la traducción del argentino Antonio Loiácono, de 1945, es hermosísima, excepcional. Se lee con una fluidez pareja al disfrute intelectual que su lectura es capaz de producir, y al bien espiritual que produce.
Hay autores que dicen que no es de San Agustín, pero el texto de Loiácono es tan bueno que merece la pena leerlo. Sobre mi mesa, ahora, recién llegada, la versión de 1932 del P. Mier.
E igual que resulta increíble el que se hayan perdido el Protréptico de Aristóteles y el Hortensius de Cicerón, resulta incomprensible que no se hayan reeditado estas Veladas de San Agustín, las traducidas por Loiácono, tan maravillosas.
LAS VELADAS
San Agustín
Este libro se terminó de imprimir el día 21 de abril de 1945 en los Talleres Gráficos DIDOT S.R.L., calle Rondeau 3068, BUENOS AIRES.
Versión Castellana de ANTONIO LOIÁCONO
Librería HACHETTE S.A. Buenos Aires. Biblioteca de bolsillo.
Hecho el depósito que marca la Ley N.º 11723